Una alianza entre Global Penguin Society y el Instituto Antártico Argentino permitirá estudiar los desplazamientos de pingüinos emperadores adultos de la Isla Cerro Nevado. Con transmisores satelitales, los investigadores buscarán identificar sus áreas de alimentación y generar información clave para conservar los ecosistemas marinos antárticos. Además, el público podrá seguir sus recorridos a través de una plataforma online.

En uno de los ambientes más remotos del planeta, la tecnología permitirá conocer un poco más sobre la vida de uno de los animales más emblemáticos de la Antártida. Un nuevo proyecto científico seguirá por satélite a pingüinos emperadores para descubrir qué zonas del océano utilizan para alimentarse y cómo influye el estado del hielo marino en sus desplazamientos.
La iniciativa es resultado de una alianza entre Global Penguin Society (GPS) y el proyecto de investigación que lidera la licenciada Marcela Libertelli, del Instituto Antártico Argentino (IAA), en la Isla Cerro Nevado, ubicada en el mar de Weddell.
También participan Aves Argentinas y Parques Nacionales.
El trabajo se centrará en una población especialmente relevante: la colonia de pingüino emperador más septentrional del continente antártico. Su ubicación ofrece una oportunidad para estudiar cómo se mueve esta especie y cómo utiliza el océano durante una etapa fundamental de su ciclo reproductivo.
Cómo seguirán por satélite a los pingüinos emperadores
Los investigadores colocarán transmisores satelitales en ejemplares adultos que se encuentran criando pichones de aproximadamente dos meses de vida. Durante este período, los adultos realizan viajes sucesivos desde la colonia hacia el mar para conseguir alimento y regresar con comida para sus crías.
El seguimiento permitirá registrar sus recorridos, localizar las áreas donde se alimentan e identificar los corredores marinos que utilizan. Además, los científicos analizarán cómo se relacionan esos desplazamientos con las condiciones del hielo marino y otras variables ambientales.
A diferencia de otros dispositivos que necesitan ser recuperados para descargar la información, la tecnología satelital permite obtener datos de ubicación de manera remota mientras los animales se desplazan por las aguas antárticas.
La información se combinará con los registros de largo plazo del Instituto Antártico Argentino sobre la colonia y con el monitoreo de su población. De esta manera, los investigadores podrán relacionar los movimientos individuales con los cambios ambientales y la evolución de la colonia.
“Esta investigación es crucial para comprender qué está ocurriendo en esta colonia y evaluar los cambios asociados a las variaciones climáticas, en un contexto cada vez más adverso para una especie amenazada como el pingüino emperador”, explicó Pablo Borboroglu, fundador y director de Global Penguin Society.
Cómo seguir el recorrido de los pingüinos desde tu casa
El proyecto también tendrá una propuesta abierta al público. A través del sitio web de Global Penguin Society, los usuarios podrán consultar una plataforma de seguimiento para conocer la ubicación de los ejemplares identificados y observar sus desplazamientos.
La herramienta permitirá visualizar información como los kilómetros recorridos y la velocidad promedio, sin necesidad de descargar una aplicación.
Cada pingüino llevará el nombre de una personalidad reconocida por su compromiso con la conservación ambiental, entre ellas David Attenborough y Harrison Ford. La iniciativa busca acercar la investigación científica a la sociedad y mostrar, de una manera accesible, cómo viven estos animales en uno de los ambientes más extremos del planeta.
La plataforma estará disponible en el sitio oficial de Global Penguin Society.
Por qué el hielo marino es fundamental para el pingüino emperador
El pingüino emperador depende estrechamente del hielo marino durante su ciclo reproductivo. La extensión, el espesor y la permanencia del hielo condicionan las posibilidades de reproducción de la colonia y el acceso de los adultos a las áreas de alimentación.
Cuando el hielo se rompe antes de tiempo, los pichones pueden quedar expuestos antes de haber completado su desarrollo, lo que aumenta los riesgos para su supervivencia.
Por eso, conocer los recorridos de los ejemplares de Isla Cerro Nevado ayudará a identificar qué sectores del mar de Weddell son importantes para su alimentación y qué cambios ambientales pueden afectar a esta población.
Los datos obtenidos también podrían aportar evidencia para la planificación de la conservación marina, incluidas las Áreas Marinas Protegidas y las medidas de gestión que se discuten en el marco de los acuerdos internacionales sobre la Antártida y sus recursos vivos.
El proyecto se integra, además, en una iniciativa más amplia de Global Penguin Society para estudiar diferentes especies de pingüinos en distintos puntos del hemisferio sur, entre ellos Argentina, Chile, Nueva Zelanda y Australia.
Por sus desplazamientos y su relación directa con el océano, los pingüinos funcionan como indicadores de los cambios que experimentan los ecosistemas marinos. Comprender dónde se alimentan y cómo responden a las condiciones ambientales permite generar información que puede orientar su protección.
Así, el seguimiento de los pingüinos emperadores en la Antártida no solo busca conocer mejor a una especie emblemática: también apunta a identificar los espacios del océano que necesita para sobrevivir y aportar evidencia científica para conservarlos.


