🦙 Gerardo Cerón: «la adaptación de los guanacos en el Chaco ha sido muy buena»

El guanaco formaba parte del paisaje chaqueño hace 110 años, pero su extinción impidió que el animal pueda seguir transitando estas tierras y colaborando con el equilibrio de su ecosistema. Como ocurrió con el yaguareté y la nutria gigante, un mega proyecto que une al país de sur a norte, llevó a la Fundación Rewilding Argentina a emprender un momento histórico en el Impenetrable, el regreso del guanaco.

Hace más de un centenar de años, la caza, el mal uso del fuego, el avance de la ganadería y la pérdida de pastizales, provocaron que este mamífero desaparezca. Hoy, dos áreas protegidas, una bien al sur de la Argentina y la otra al norte, se unieron para trasladar a un grupo de guanacos y lograr su reintroducción en la provincia de Chaco.

Hablé con Gerardo Cerón, biólogo y coordinador en relaciones técnicas en conservación de Rewilding Argentina, sobre este proyecto y cómo se llevó a cabo:

«Lo sacamos de Santa Curz, unas tierras que tiene Rewilding Argentina en proximidad al Parque Provincial Cueva de las Manos, a esta zona le llamamos Parque Patagonia, que es diferente al Parque Nacional Patagonia que está cerca. Según los estudios genéticos que se han hecho en las poblaciones de guanacos, las poblaciones patagónicas son las que más emparentadas estarían con las poblaciones chaqueñas.

La gran abundancia de guanacos en la provincia de Santa Cruz, donde se concentra la inmensa mayoría de los individuos en toda su distribución, hacen un lugar ideal para obtener ejemplares y las áreas de conservación creadas por Rewilding Argentina, han hecho que aumenten las poblaciones. Siendo muy abundantes y saludables, tanto desde el punto de vista cuantitativo, como desde la parte sanitaria, que la venimos monitoreando hace años»

No sólo separa Santa Cruz de Chaco más de 3.000 kilómetros, sino también condiciones climáticos y de suelo totalmente diferentes. Me pregunté cómo un animal acostumbrado al frío, puede sobrevivir a las temperaturas tan altas de Chaco y Gerardo me dio la respuesta:

«La adaptación de los animales en el Chaco ha sido muy buena, es gradual. Primero se los deja durante varios meses en corrales de aclimatación, donde aprenden a comer la vegetación del lugar, la cual han consumido desde el minuto cero sin ningún tipo de efecto secundario. Han comido todo tipo de plantas, pastos, arbustos y arbolitos que ramonean desde el inicio. Lo que ha sido muy interesante fue la adaptación rápida a las altas temperaturas que hay en la zona chaqueña.

Cuando los guanacos llegaron fue con el pelaje de invierno, luego en primavera cambiaron el pelaje hacia el pelaje de primavera/verano que es más corto y cuando llegó el siguiente invierno directamente se mantuvieron con este pelaje corto sin tener el que normalmente tenían en Patagonia que es mucho más grueso para inviernos más fríos y crudos. Fue espectacular la velocidad que se adaptaron. Una vez aclimatados se los envía a un corral de presuelta donde están aproximadamente un mes. Esto evita que haya dispersiones iniciales fuertes y se les da un acompañamiento con agua y balanceado mientras se van adaptando al nuevo lugar que cuenta con fuente de agua permanente. La verdad le ha tomado poco tiempo llegar a ella».

La observación constante en cada uno de sus movimientos y el estudio minucioso han generado conclusiones positivas del traslado de la especie.

«Hemos podido observar que se han apariado, han nacido chulengos (cría). Estos se vienen desarrollando muy bien. Han tenido que adaptarse, por ejemplo a la presencia de bicheras que no hay en el sur, pero fueron generando resistencia a esta situación. Después van a tener que ir adaptándose también a los mosquitos, que al principio estaban más molesto y ahora se los ve más calmos, más acostumbrados.

El guanaco es un animal muy práctico que vive en muchos ambientes muy distintos y está acostumbrado a los extremos, tanto a bajas temperaturas como a las altas, por ejemplo, en la zona La Payunia hace más de 40° en verano y varios grados bajo cero en invierno. Es un animal adaptado a estos extremos y la gran cantidad de vegetación en el Chaco ha sido muy bienvenida por estos guanacos que vivían en lugares mucho más áridos como es Santa cruz donde llueve unos 250 o 300 mm al año y pasaron a un lugar donde se está promediando entre los 750 y 1200 mm al año»

Pero el proyecto de la Fundación Rewilding Argentina no termina aquí. Este proceso de reintroducción lleva mucho tiempo y será necesario seguir incorporando ejemplares en Chaco:

«Es necesario realizar más translocaciones, lo que buscamos es trasladar entre 30 y 60 ejemplares por año y esto es porque el guanaco es una especie denso dependiente. Lo que hace como estrategia de supervivencia es saturar el mercado, por decirlo alguna manera, de crías, cosa de que los depredadores no lleguen a comerse a todas las crías y una buena parte de ellos sobrevivan. Entonces necesita de altos números al inicio para luego entrar en esta dinámica poblacional, donde hay una buena cantidad de supervivientes, y esos pueden a su vez dejar descendencia y aumentar el número poblacional va a ser muy necesario»

Una vez le pregunté a una bióloga«¿por qué es importante X animal en X hábitat?» a lo que ella me respondió,«todos los animales son importantes en su hábitat». En el caso del guanaco fue la extinción completa de su especie en Chaco que la que lo sacó de un lugar que le correspondía estar. Hablamos con Gerardo de la necesidad de su existencia…

«En cuanto al rol de guanaco, tiene un rol ecológico muy importante. Es un gran herbívoro que cuando se alimenta, va moderando el paisaje, la estructura de la vegetación. Al haber distintas especies que consumen más que otras y este al consumirlas de forma asidua, va generando heterogeneidad ambiental y heterogénea ambiental es seguida por diversos animales que se acomodan a esta cantidad de plantas y diversidad de plantas que va generando el guanaco, haciendo que haya más biodiversidad. Por ejemplo, hay animalitos que le gusta el pasto más corto, a otros más largos, otras prefieren unas especies sobre otras.

Además transporta semillas en su pelaje, redistribuye nutrientes, comiendo en un lado y defecando y orinando en otro. De esa manera hay más nutrientes disponibles porque se mueven en grandes distancias, ya que es una especie que camina mucho. También es presa de los grandes depredadores como el puma, el yaguareté y sus restos alimentan a zorros, a jote reales, otro tipo de aves carroñera, insectos. Sus nutrientes de los restos de los cuerpos fertilizan el suelo. Es una especie que realmente tiene un impacto impresionante y no es lo mismo que esté o que no esté»

Pronto sale documental…

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