Pesca de arrastre: una denuncia que pone en evidencia un verdadero peligro

Documental de juaninoticias.

Una grave denuncia volvió a encender las alarmas sobre las prácticas pesqueras en el Mar Argentino, luego de que tripulantes del buque fresquero Nddanddu revelaran que fueron obligados a arrojar al mar toneladas de pescado muerto para cumplir con una orden empresarial: llenar la bodega únicamente con calamar.

El caso salió a la luz gracias al testimonio de José Rodríguez, primer pescador de la embarcación, quien decidió contar lo ocurrido a Revista Puerto. Según relató, la tripulación pasó largas jornadas devolviendo al océano miles de ejemplares sin vida, en una escena que describió como una verdadera “matanza comercial”.

De acuerdo con el relato del trabajador, el nivel de descarte fue estremecedor: más de tres mil cajones de merluza fueron arrojados al agua para poder reunir apenas ochenta cajones de calamar, que era la especie que la empresa pretendía capturar. El resto de los peces capturados fueron considerados “no deseados” y descartados, aun cuando ya estaban muertos.

Qué es la pesca de arrastre

Este tipo de situaciones suele estar asociado a la pesca de arrastre, uno de los métodos industriales más cuestionados por su impacto ambiental. Consiste en arrastrar enormes redes por el fondo del mar o por la columna de agua, capturando todo lo que encuentran a su paso.

El problema es que las redes no distinguen especies: además del recurso buscado, se capturan peces, crustáceos, moluscos y otras especies que luego son descartadas. Muchas veces estos animales no sobreviven al proceso, por lo que terminan siendo arrojados nuevamente al mar ya muertos o moribundos.

Además del descarte masivo, cuando el arrastre se realiza sobre el fondo marino también puede destruir ecosistemas completos, incluyendo corales, esponjas y hábitats donde se reproducen numerosas especies.

Un problema que podría ser más amplio

Frente a la denuncia, Juan Coustet, coordinador en Chubut de la organización Fundación Sin Azul No Hay Verde, advirtió que lo ocurrido con el buque Nddanddu no sería un caso aislado. Según explicó, se trata de la expresión más cruda de un sistema que naturaliza el descarte y la depredación en nombre de la rentabilidad inmediata.

El referente ambiental señaló que estas prácticas generan un fuerte daño ecológico en las aguas patagónicas y remarcó que situaciones como esta deben ser investigadas y sancionadas con todo el peso de la ley, para proteger la biodiversidad del mar y garantizar una pesca sostenible.

La denuncia abre un nuevo debate sobre los controles en la actividad pesquera y sobre el impacto real que algunas prácticas industriales tienen en los ecosistemas marinos.

¿Creés que deberían endurecerse las leyes y controles para evitar el descarte masivo de peces en el Mar Argentino? 🌊🐟

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