Montañas, sierras, cordilleras, mesetas y colinas: cuáles son las diferencias y dónde encontrarlas en Argentina

A simple vista, algunas formas del relieve pueden parecer similares, pero no son lo mismo. Desde las grandes cumbres de los Andes hasta las mesetas patagónicas y las sierras de Buenos Aires, Argentina tiene una enorme diversidad geográfica. En la tercera entrega de “No son lo mismo”, te contamos cómo distinguirlas y dónde podés encontrarlas.

Cuando viajamos por Argentina, el paisaje cambia constantemente: aparecen montañas imponentes, cadenas de sierras, extensas mesetas y suaves colinas. Aunque muchas veces usamos estas palabras como si fueran sinónimos, cada una describe una forma particular del terreno.

Conocer sus diferencias no solo permite entender mejor los paisajes que visitamos, sino también descubrir cómo se formaron y qué características hacen único a cada destino.

Montañas y cordilleras: ¿son lo mismo?

Las montañas son elevaciones naturales del terreno que suelen destacarse por su altura, sus pendientes y sus cumbres. Pueden aparecer de manera aislada o formar parte de un conjunto de elevaciones.

Un ejemplo emblemático es el cerro Aconcagua, ubicado en Mendoza. Con aproximadamente 6.962 metros sobre el nivel del mar, es la montaña más alta de América y uno de los grandes desafíos para montañistas de todo el mundo.

Las cordilleras, en cambio, son grandes conjuntos de montañas conectadas entre sí que se extienden a lo largo de una región. En Argentina, la más importante es la cordillera de los Andes, que recorre el oeste del país y forma gran parte del límite con Chile.

Los Andes se originaron a partir de procesos tectónicos vinculados a la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana. A lo largo de su extensión, el paisaje cambia: hay sectores áridos y de grandes alturas, montañas modeladas por glaciares y valles rodeados de cumbres.

Sierras: elevaciones de formas más suaves

Las sierras son conjuntos de elevaciones que suelen tener cumbres redondeadas o perfiles menos abruptos que los de muchas montañas jóvenes de los Andes. Sin embargo, la altura y la forma no son criterios absolutos para diferenciarlas: también importa su origen geológico y la historia del relieve.

En Argentina hay varios sistemas serranos que ofrecen paisajes muy distintos.

  • Sierras Pampeanas: se extienden por provincias como Córdoba, San Luis, La Rioja y Catamarca, entre otras. Sus valles, quebradas y cumbres forman parte de algunos de los paisajes más reconocidos del centro y noroeste del país.
  • Sierras de Tandilia y Ventania: ubicadas en la provincia de Buenos Aires, son dos sistemas serranos antiguos con características geológicas diferentes.
  • Sierras Subandinas: se encuentran en el noroeste argentino y se caracterizan por sus relieves plegados, valles y quebradas, en una región donde también aparecen ambientes de yungas.

La Precordillera, presente en sectores de La Rioja, San Juan y Mendoza, es otra unidad del relieve andino que se distingue por sus cordones montañosos y sus ambientes áridos.

Mesetas y altiplanos: grandes superficies elevadas

Las mesetas son superficies extensas relativamente planas o suavemente onduladas que se encuentran a mayor altura que los terrenos que las rodean. Pueden tener bordes abruptos y descender mediante escalones naturales.

En nuestro país existen varias mesetas que muestran cómo el relieve puede ser muy diferente incluso dentro de una misma región.

  • Meseta Patagónica: ocupa grandes extensiones del sur argentino. Su relieve desciende de manera escalonada desde el interior hacia el océano Atlántico y está atravesado por valles, cañadones y otros accidentes geográficos.
  • Meseta Misionera: se extiende principalmente por Misiones y sectores del noreste de Corrientes. Sus suelos rojizos, asociados a la presencia de óxidos de hierro, y sus cursos de agua favorecen la formación de saltos y cascadas, como las cataratas del Iguazú.
  • La Puna: es un altiplano de gran altura ubicado en el noroeste argentino, principalmente en Jujuy, Salta y Catamarca. Se caracteriza por sus salares, volcanes, lagunas y condiciones ambientales extremas.

¿Y cuál es la diferencia entre una meseta y un altiplano? El altiplano es una superficie extensa y elevada que se encuentra a gran altura, como la Puna. Por eso, puede considerarse un tipo particular de meseta.

Colinas: las elevaciones más suaves

Las colinas son elevaciones del terreno de menor altura relativa, generalmente con laderas suaves y formas redondeadas. No tienen una altura universal que permita definirlas en todos los lugares: su identificación también depende del relieve que las rodea.

En Argentina pueden encontrarse en distintos paisajes, como las lomadas entrerrianas, donde las ondulaciones del terreno forman elevaciones suaves separadas por valles y cursos de agua.

A diferencia de las grandes cumbres montañosas o de los bordes abruptos de algunas mesetas, las colinas suelen integrarse de manera gradual al paisaje.

Un país, muchas formas de relieve

La próxima vez que recorras la Argentina, prestá atención a las formas del paisaje. Una sucesión de grandes montañas puede formar parte de una cordillera; un conjunto de elevaciones puede ser un sistema serrano; una superficie extensa y elevada puede ser una meseta, y una ondulación suave del terreno puede ser una colina.

“No son lo mismo” es la sección de Juaninoticias que busca explicar las diferencias entre elementos de la naturaleza, la geografía y los destinos que muchas veces confundimos. Porque conocer un lugar también significa entender cómo se formó y qué lo hace único.

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