
Cuando pensamos en Granada, es inevitable imaginar la imponente Alhambra, el Generalife y las calles cargadas de historia que recuerdan el paso de la cultura musulmana por el sur de España. Y sí, todo eso merece una visita. Pero en mi paso por Andalucía descubrí que existe otra Granada, mucho menos conocida y con paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Te hablo del Geoparque de Granada, un destino ideal para quienes disfrutan de la naturaleza, la geología y los lugares donde el turismo todavía conserva su esencia.
Pero antes de recorrerlo, vale la pena entender qué es un geoparque. Se trata de un territorio con un patrimonio geológico de importancia internacional, reconocido por la UNESCO por su valor científico, educativo y cultural. Estos espacios no sólo buscan proteger paisajes únicos, sino también impulsar un turismo sostenible que beneficie a las comunidades locales y contribuya al desarrollo económico de la región.
El Geoparque de Granada obtuvo esa distinción el 10 de julio de 2020 y, desde entonces, se convirtió en uno de los grandes tesoros naturales de Andalucía.

Con una superficie de 4.722 kilómetros cuadrados, abarca 47 municipios de las comarcas de Guadix, Baza, Huéscar y Montes. Su territorio comprende los valles fluviales formados durante el período Cuaternario, gran parte de la Cuenca de Guadix-Baza y las sierras que la rodean. A simple vista sorprenden sus montañas erosionadas, cañones, barrancos, cárcavas y formaciones rocosas que crean un paisaje muy diferente al que uno suele asociar con Andalucía.
Pero este lugar no sólo guarda millones de años de historia geológica. La relación entre el paisaje y quienes habitaron estas tierras se mantiene desde la prehistoria. De hecho, el Geoparque de Granada conserva algunos de los vestigios humanos más antiguos de Europa y una enorme riqueza arqueológica, cultural y etnográfica que sigue presente en las costumbres de sus pueblos.

Durante el recorrido entendí que la geología aquí no es simplemente un atractivo para observar. Es parte de la identidad del territorio. La forma de construir las viviendas (ver nota sobre Territorio Cueva), las actividades económicas y hasta las tradiciones locales estuvieron condicionadas durante siglos por este entorno tan particular.
Uno de los grandes objetivos de la declaración de la UNESCO fue precisamente ayudar a frenar el proceso de despoblación que afecta a muchas localidades del interior granadino. El turismo responsable aparece como una herramienta para generar oportunidades, preservar el patrimonio natural y mantener vivas las tradiciones de quienes siguen habitando esta región.

Si estás organizando un viaje a Granada, mi recomendación es que no te quedes únicamente con la ciudad y la Alhambra. Reservate al menos tres días (te vas a quedar corto) para recorrer el Geoparque de Granada. Vas a descubrir paisajes completamente distintos, pueblos con mucha historia y una manera diferente de conocer Andalucía, donde la naturaleza y la cultura conviven desde hace millones de años.
A veces, los destinos más sorprendentes son justamente aquellos que aparecen fuera de los circuitos tradicionales. Y el Geoparque de Granada es, sin dudas, uno de ellos. Seguí mi viaje por España aquí.
El Geoparque lo recorrí gracias a la compañía de Goyo Garrido Adventures y Territorio Cueva.



Que lindo Juaniiiii