
Te cuento que a apenas 54 kilómetros del Valle del Jerte, donde estuve alojándome estos días, descubrí uno de esos lugares que te dejan con la boca abierta. Se trata del Parque Nacional Monfragüe, considerado el sitio por excelencia de Europa para el avistaje de aves y uno de los espacios de bosque y matorral mediterráneo mejor conservados del sur de la Península Ibérica.
Y lo sorprendente no es solamente la enorme cantidad de especies que habitan este territorio, sino la facilidad con la que uno puede observarlas. Te hablo de águilas imperiales ibéricas, buitres negros, alimoches o la esquiva cigüeña negra, una especie muy difícil de encontrar en otros lugares. En total, son más de 200 especies de aves las que viven en este rincón de Extremadura.
Te recomiendo venir con tiempo y, por supuesto, con una cámara o unos binoculares. Pero lo más increíble es que ni siquiera hace falta ser un experto en observación de aves. En mi caso, bastó con bajarme del auto y mirar al cielo para encontrarme con un espectáculo pocas veces experimentado en mis viajes. Decenas de aves planeando sobre las montañas y los acantilados convierten la visita en una experiencia realmente única.
El Parque Nacional de Monfragüe fue el primer espacio natural protegido de Extremadura y es el único Parque Nacional de toda esta comunidad autónoma. Además, forma parte de la Red de Parques Nacionales de España, integrada por 16 espacios naturales que representan algunos de los ecosistemas más valiosos del país. Sus casi 18.400 hectáreas resguardan una biodiversidad extraordinaria.

Pero si hay algo que hace mágico a Monfragüe es la convivencia entre la naturaleza salvaje y la actividad humana tradicional. Aquí aparecen las famosas dehesas, paisajes creados y cuidados por el hombre, con encinas y alcornoques que dibujan una postal típicamente extremeña.
En estos campos viven animales fundamentales para la economía local. Es el hogar del famoso cerdo ibérico, que se alimenta de bellotas, además de rebaños de ovejas y vacas que pastan libremente. Y, al mismo tiempo, estas dehesas se convierten en una fuente de alimento para muchas de las aves que habitan el parque.
Te cuento que Monfragüe es uno de esos lugares donde la naturaleza y las tradiciones rurales conviven en perfecta armonía. Y si estás recorriendo Extremadura, te recomiendo sumarlo al itinerario porque probablemente sea uno de los espectáculos naturales más impresionantes que puedas vivir en España.
Me acompaño en este viaje Alberto de Mongrafüe Treasures, te lo recomiendo para hacer un recorrido completo y con buena información.


