🍷Vino y experiencias: qué hacer en abril en Buenos Aires si te gusta el enoturismo

Te cuento que si estás con ganas de una escapada distinta, esta agenda de enoturismo en la Provincia de Buenos Aires es un planazo. Vino, paisajes, pueblos y experiencias para bajar un cambio… ¿te sumás?

Arranco por Saldungaray, un pueblo que ya de por sí vale la visita. El sábado 11 y domingo 12 se hace la 11° Fiesta Provincial de la Vendimia, con entrada gratuita. Desde el mediodía, en el Predio Ferrocarril, vas a encontrar productores, bodegas, degustaciones, gastronomía regional, artesanías y shows en vivo. Ideal para ir sin apuro y probar de todo.

Siguiendo por la zona, también en Tornquist, tenés la Bodega Saldungaray. Acá podés hacer visitas guiadas de jueves a domingo y feriados, y si querés ir un poco más allá, sumarte a las catas dirigidas los viernes y sábados. Es una buena forma de meterte en el mundo del vino desde adentro.

Si te movés a Tandil, aparece la Bodega Cordón Blanco. Las visitas son con reserva previa (ojo con eso) e incluyen recorrido por viñedos y degustación de hasta cuatro vinos. Dura una hora y media y no se suspende por lluvia, así que es un plan bastante seguro.

Otra experiencia distinta la encontrás en Berisso, en la Cooperativa de la Costa. El sábado 11 hay una visita guiada por los viñedos y la bodega, con degustación de tres vinos y productos regionales. Es más íntimo y con mucha identidad local.

En Luján hay dos planes que pintan muy bien en el Viñedo y Resto Zaffratelli. Por un lado, el Día del Malbec (viernes 17 a la noche) con un menú de tres pasos pensado especialmente para esta cepa. Y por otro, sus propuestas habituales: degustaciones, almuerzos y cenas por pasos los fines de semana. Acá ya entramos en modo experiencia completa.

Si te gusta lo rural, anotate Brandsen con la propuesta de Bodega Hocico Negro. Incluye degustación de vinos y quesos, recorrido por un pueblo rural y almuerzo de campo. Es de esos planes que combinan vino + aire libre.

También podés irte para Junín y conocer la Bodega Las Antípodas. Acá la experiencia es distinta: alojamiento en containers dentro de la finca, charla, recorrido y degustación con fiambres regionales. Ideal si querés algo más completo y quedarte a dormir.

Como ves, no hace falta irse a Mendoza para vivir el mundo del vino. En Buenos Aires tenés opciones para todos los gustos: desde fiestas populares hasta experiencias más exclusivas.

Ahora te hago parte: si tuvieras que elegir un plan para este finde, ¿vas más por una fiesta con mucha gente o por una experiencia más tranquila en una bodega? 🍷

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